Doncic, nadie se despidió desde tan alto

Doncic, nadie se despidió desde tan alto

Ha sido una intensa y fugaz historia de amor. Aquel niño rubio de ojos vivos, al que costó unos meses responder en castellano pero sólo unas horas mandar en la cancha que compartía siempre con chicos mayores que él. Desde aquel día de febrero de 2012 que apareció en el Valle de las Cañas de Pozuelo junto a sus padres, precedido por su fama de niño maravilla, hasta el martes por la noche en Vitoria, su último partido con el Real Madrid, seis años y millones de peripecias, Luka Doncic ya para siempre en el Olimpo de los que hicieron al club blanco el más grande de Europa.

Se despidió con prisas y genialidad, pues no iba a traicionar ahora su espíritu precoz. Hoy mismo partirá hacia Nueva York, donde ya le aguarda el otro mundo, ese al que siempre asomó desde que debutara un 30 de abril de 2015, con 16 años y un triple para empezar dejando su sello. También dijo adiós con un triplazo, un recurso único, a una pierna, con la bocina amenazando. Eran los tres puntos que enterraban del todo al Baskonia a falta de dos minutos, los que daban la ACB al Madrid.

Attachment

Leave a Comment

(required)

(required)