Doncic, nadie se despidió desde tan alto.

Ha sido una intensa y fugaz historia de amor. Aquel niño rubio de ojos vivos, al que costó unos meses responder en castellano pero sólo unas horas mandar en la cancha que compartía siempre con chicos mayores que él. Desde aquel día de febrero de 20

Diego Costa y el VAR funcionan.

No hay torneo donde más pesen las botas a los futbolistas que un Mundial. Se juntan muchas cosas. La presión, el cansancio de la temporada, la falta de engranajes en combinados que apenas juegan un puñado de veces al año… Angustia el reloj y la

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